Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios publicitarios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics y Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Liderazgo femenino se consolida en terna de la Corte

https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/prisaradioco/CKKKZW5USJCPRMXAISOELEAZ6A.jpg

En un hecho sin precedentes, el máximo tribunal ha elegido una lista de tres mujeres para cubrir un puesto vacante en el Tribunal Constitucional. Las aspirantes Myriam Carolina Martínez, Lina Marcela Escobar y Lisneider Hinestroza contendrán por la posición que dejará libre la jueza Diana Fajardo, cuyo mandato finaliza el 5 de junio próximo. Ahora, el Senado tendrá la responsabilidad de determinar cuál de ellas ocupará el puesto.

Esta elección representa un hito en el camino hacia la paridad de género en las altas cortes del país, ya que actualmente la Corte Constitucional cuenta con seis hombres y tres mujeres entre sus magistrados. La decisión de conformar una terna femenina responde a las solicitudes de diversas organizaciones civiles y entidades públicas que han abogado por una mayor representación de las mujeres en instancias judiciales de alto nivel.

El perfil de las candidatas

Myriam Carolina Martínez, abogada con especialización en Derecho de las Telecomunicaciones, Comercial y Financiero, y un MBA en Administración de Empresas, posee una amplia trayectoria en el sector público y privado. Fue directora de la Agencia Nacional de Tierras durante el gobierno anterior, así como líder en la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite y coordinadora de responsabilidad social empresarial en una multinacional de telecomunicaciones. Además, ha trabajado como docente universitaria y asesora en diversas instituciones públicas.

Durante la audiencia pública donde presentó su candidatura, Martínez manifestó su inquietud sobre cómo las decisiones legales pueden afectar los derechos fundamentales de las personas. También subrayó que uno de los desafíos principales del sistema judicial es asegurar que los fallos no sean anulados por acciones de tutela, lo cual podría debilitar la confianza en las entidades judiciales.

Lina Marcela Escobar, por otro lado, tiene un doctorado en Derecho por la Universidad del País Vasco, además de contar con maestrías en Derecho Público y Constitucional. Ha ocupado puestos importantes como magistrada auxiliar en el Consejo de Estado y ha sido rectora en una universidad privada. Asimismo, ha ejercido como asesora constitucional en diversas instituciones públicas y cuenta con una robusta trayectoria académica.

En su intervención ante la Corte Suprema, Escobar destacó la importancia de promover posturas unificadas en la Rama Judicial y subrayó la necesidad de garantizar que la tutela sea utilizada de manera correcta para proteger derechos fundamentales, sin interferir con resoluciones previas de otras altas cortes. Además, hizo énfasis en la relevancia de fortalecer los canales de comunicación entre las diferentes ramas del poder público.

Por último, Lisneider Hinestroza, abogada afrocolombiana con especialización en Derecho Ambiental y Recursos Naturales, ha dedicado gran parte de su carrera a la docencia y la investigación en temas relacionados con la legislación étnica y los territorios colectivos de comunidades negras. Ha trabajado como docente en universidades nacionales e internacionales, consolidando una trayectoria marcada por su compromiso con la justicia social.

Hinestroza, en su discurso, destacó la importancia de su educación y vivencias desde un enfoque inclusivo. «Soy originaria de las áreas que algunos denominan periferia. Mi carrera me ha brindado la oportunidad de entender las diversas realidades sociales de la nación y su repercusión en el derecho constitucional», mencionó.

Un avance hacia la igualdad

La elección de esta terna femenina representa un avance significativo hacia la igualdad de género en las instituciones judiciales del país. Sin embargo, el propósito no es únicamente garantizar la representación de las mujeres, sino también valorar las competencias y calificaciones de las candidatas, quienes han demostrado estar altamente capacitadas para el cargo.

Organizaciones sociales han señalado que, a pesar del progreso, las mujeres enfrentan barreras como el «techo de cristal», que limita su acceso a cargos de alto nivel, incluso cuando cumplen con todos los requisitos. Esta decisión es un paso firme hacia el reconocimiento del talento femenino en el ámbito judicial y un ejemplo para promover la equidad en otros sectores.

Ahora, el Senado tendrá la tarea de evaluar los méritos de estas tres destacadas abogadas y tomar una decisión que no solo impactará la composición de la Corte Constitucional, sino también el rumbo de la jurisprudencia del país en los próximos años.

Por Samuel Ardila Vásquez

No te pierdas estos