Más del 8 por ciento del presupuesto de pensiones de las fuerzas de seguridad colombianas se ha ido debido a un polémico acuerdo inmobiliario, según la Contraloría General de la República (CGO).

En un comunicado de prensa, la CGO dijo que las pérdidas del fondo de pensiones militares Cremil ascendieron a más de COP 577 mil millones ($ 138 millones).

La mayor parte de estas pérdidas se deben al traspaso en 2015 de un inmueble que formaba parte del cuartel militar en la capital Bogotá.

Cremil entregó el lote en la esquina de 7th Avenue y 100th Street a desarrolladores de bienes raíces para la construcción del World Trade Center de Estados Unidos en 2015.

Los desarrolladores prometieron construir un centro comercial y un edificio de oficinas en la ubicación privilegiada, lo que se traduciría en ingresos para los veteranos que reciben sus pensiones de Cremil.

Esto resultó contraproducente porque los desarrolladores no tomaron en cuenta que la Alcaldía de Bogotá planeaba construir una estación de metro en el mismo lugar y no lograron atraer inversionistas privados legítimos.

Como resultado, el proyecto fracasó.

Cremil perdió su inmueble porque el fondo de pensiones nunca pidió garantías a los desarrolladores, según el contralor del sector defensa, Luis Eduardo Parra.

El daño total, real, cuantificable y actual supera los 577 mil millones, el cual es causado por el bloqueo de los activos de Cremil, provocado por un mal negocio jurídico en el que se transfirieron los derechos reales de los 14 lotes sin garantía real ni personal que indemnizara a los riesgo de incumplimiento por parte del fideicomiso. En definitiva, Cremil ha cedido el derecho de propiedad a cambio de una mera expectativa.

Contralor Sector Defensa Luis Eduardo Parra

Según Parra, el error financiero se debió a una mezcla de negligencia por parte de Cremil y la participación de intereses criminales en el proyecto.

Los ejecutivos de Cremil involucrados en la transferencia de propiedad podrían esperar cargos penales en el futuro cercano.